La victoria del PP en la Comunitat fue incontestable. Tanto como el más histórico de los fracasos de los socialistas valencianos, que se dejaron por el camino de la jornada electoral a cuatro de cada diez votantes respecto a 2008. Unas fugas de las que se han nutrido los minoritarios para lograr un representante cada uno por la provincia de Valencia. Los tres diputados que ha perdido Blanquerías en la lista liberada por Inmaculada Rodríguez- Piñero tienen nombre y apellidos: Ricardo Sixto (Esquerra Unida), Toni Cantó (UPyD) y Joan Baldoví (Compromís). El cuarto que perdieron los socialistas, para el PP alicantino por el escaso tirón de la ministra Leire Pajín.
El PPCV de Alberto Fabra se fue ayer, y con esta ya van 14, por encima del millón de votos. Y con holgura. Los populares valencianos sumaron un diputado más que en 2008 y se presentarán en Madrid con 20 representantes de la Comunitat. Lo nunca visto, el doble que el otro gran partido de la Comunitat: el PSPV. El
PP valenciano llegó a la línea de meta del 20-N a bloque. Un conjunto de rodadores engrasados al milímetro con su presidente como lanzador de Rajoy. Una vez más quedó demostrado que en la sede de la calle Quart se funciona como un equipo pase lo que pase
La respuesta de los populares es el equilibrio perfecto. Una bolsa de votos que se mantiene intacta elección tras elección y que significa un seguro de vida tanto a nivel autonómico como nacional. El mitin de la plaza de toros de Valencia fue la postal del triunfo popular. De hecho, fue la primera vez en toda la campaña que Rajoy se vio ganador. A una semana del 20 de noviembre, el PP escenificó su triunfo.